Desde los ojos de Pablo

ojos pablo con marco_baja

Τiene sólo 8 años pero ya ha vivido más cosas que muchas personas a lo largo de su vida. Es un niño despierto con ganas de jugar, con una sonrisa fácil y desdentada que cautiva. Él no le tiene miedo a nada porque no conoce del todo lo que esconde esa palabra y por eso le admiro cuando yo temo por todo. Eso es Pablo, un compendio de virtudes y defectos que son completamente míos y que elevan el significado del amor a la máxima experiencia.

Desde el primer momento en que le sentí, me cambió la vida y mis prioridades. Dejé de ser ‘yo’ para pasar a un siempre ‘él’, para olvidarme de las cosas que tanto antes me preocupaban. Los vestidos, fiestas, y otros meros intereses y preocupaciones se hicieron a un lado, considerados, porque él pasaría a ser todos mis desvelos e inquietudes. Y así lo cumplí y desde el primer momento que le tuve en mis brazos me prometí a mí misma la máxima entrega en la tarea más difícil y enriquecedora de la vida: cuidarle.

Una difícil labor en la que el destino te golpea muchas veces y en la que tocan demasiadas caídas. Y un momento especialmente duro para poder ofrecer todo lo que se quiere cuando cada día se añade un peso más al saco que se lleva. Esta realidad es la que vivo yo ahora, más desvelos que sonrisas, para intentar que no me afecte lo que sucede a mi alrededor. Pero hay días que la cuesta es tan grande y las cuentas tan difíciles que creo que no sabré ni podré cumplir lo que prometí hace ocho años.

Inmersa en mis preocupaciones me pierdo muchos momentos que son fugaces y no volverán. Así tras su primera caída Pablo se levantó solo, yo no estaba. Cuando se hizo el festival de Navidad no llegué a tiempo de su actuación, sin embargo él me recibió con su misma sonrisa y sin rencor. El día que fue a la piscina y yo no le pude acompañar y tantos otros momentos que me duelen cada vez más sólo de recordar…

­­­Un trabajo tras otro, horas acumuladas, debidas y siempre por hacer más y aun así sin llegar a los objetivos deseados y básicos. Así siento yo que pasan los años, convirtiéndome en una decepción de lo que me había imaginado y prácticamente una carga para mi hijo que sufre en silencio estas limitaciones. Y es en esos días negros en los que todo me irrita y me enfado con el mundo que permite las injusticias. Me molesta la luz, el ruido y hasta la risa desenfadada de Pablo mientras mira los dibujos. Pobre ingenuo que no sabe dónde está ni lo que esta vida le deparará.

Los días de princesas, las historias de hadas y los finales felices el tiempo los ha ido borrando poco a poco. Por eso cada vez soy más reacia a contar cuentos y a vivir en permanentes imaginaciones y fantasías. Una sensación demasiado drástica para un niño de ocho años que lo que necesita es inventar. Con pesar lo intento otra noche más y cuando le observo dormido y cierro el libro, me dan siempre ganas de llorar.

¿Qué será de nosotros? ¿Cuánto se puede aguantar sin trabajar? Y sobre todo ¿cuánto se puede disimular la infelicidad? Suspiro, me trago el resto de lágrimas que no han salido y vuelta a empezar, porque eso es en realidad la vida, una constante carrera de superación. Un cúmulo de sensaciones, personas, sentimientos que aparecen, te tocan, algunos en forma de caricia y otros de bofetada. Unos pasan inadvertidos, casi de puntillas y otros te marcan para toda la vida. De ellos se aprende, se ama y duele porque no hay vida sin dolor, ni dolor sin muerte.

Y en medio de todo esto, está Pablo un niño que no sabe qué será de mayor, ni qué estudiará y ni siquiera si tendrá comida mañana, pero él mira el mundo diferente y ese espíritu te contagia. Desde sus ojos siento que puedo, que sigo siendo su heroína y en su confianza crezco. Él sabe cómo sacarme una sonrisa y cuando más triste estoy, su tierno abrazo me aferra al mundo. La fuerza más grande que mueve todo me la da él, porque sin duda, no hay cariño más sincero ni amor más grande que el lazo entre un hijo y su madre.

Anuncios

3 pensamientos en “Desde los ojos de Pablo

    • Muchas gracias por los ánimos y el comentario. En las tensiones, angustias y nervios es cuando las personas sacan su lado más valiente y eso cosecha luego grandes satisfacciones.

  1. Pingback: Premios | Mariposas de Neón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s